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humillarse como niño.

Mateo 18: 1-5 Versión King James (KJV)

18  Al mismo tiempo, los discípulos se acercaron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?

 Y Jesús llamó un niño a él, y lo puso en medio de ellos,

 Y dijeron: De cierto os digo, que no seáis convertidos, y convertíos en niños, no entraréis en el reino de los cielos.

 Por lo tanto, cualquiera que se humille como este niño, este es el más grande en el reino de los cielos.

 Y cualquiera que reciba un niño tan pequeño en mi nombre, a mí me recibe.

Lucas 9: 46-48 Versión King James (KJV)

46  Entonces surgió un razonamiento entre ellos, cuál de ellos sería el más grande.

47  Y Jesús, percibiendo el pensamiento de su corazón, tomó un niño, y lo puso por él,

48  Y les dijo: Cualquiera que recibiere este niño en mi nombre, á mí me recibe; y al que me reciba, al que me envió, lo recibe; porque el que es de vosotros el menos, ése será el grande.

Mateo 18: 3 Versión King James (KJV)

 Y dijeron: De cierto os digo, que no seáis convertidos, y convertíos en niños, no entraréis en el reino de los cielos.

https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/2007082

Verdaderamente les digo: A menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos”


¿Qué podemos aprender de los niños?

“¡ESTÁS comportándote como un niño!” Si alguien nos dijera eso a nosotros, siendo adultos, probablemente nos molestaría, pues los niñitos, por adorables que sean, no poseen la madurez ni la experiencia ni la sabiduría que suele adquirirse con la edad (Job 12:12).

Ahora bien, en una ocasión, Jesús dijo a sus discípulos: “Verdaderamente les digo: A menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos” (Mateo 18:3). ¿Qué quiso decir Jesús? ¿Qué cualidades propias de los niños deberíamos imitar los adultos?

Cultivemos la humildad de los niños

Examinemos las circunstancias que provocaron ese comentario de Jesús. Al llegar a Capernaum después de un largo viaje, él preguntó a sus discípulos: “¿Qué discutían en el camino?”. Estos, abochornados, se quedaron callados, pues habían discutido sobre cuál de ellos era el mayor, es decir, el más importante. Pero después se armaron de valor y preguntaron a Jesús: “¿Quién, realmente, es mayor en el reino de los cielos?” (Marcos 9:33, 34; Mateo 18:1).

Tal vez nos sorprenda que los discípulos discutieran sobre cuestiones de posición o rango después de haber estado casi tres años con Jesús. Pero hay que tener presente que aquellos hombres se habían criado en el judaísmo, religión que daba mucha importancia a esos asuntos. Es probable que sus raíces religiosas, aunadas a la imperfección humana, influyeran en su manera de pensar.

Jesús se sentó, llamó a los discípulos y dijo: “Si alguien quiere ser el primero, tiene que ser el último de todos y ministro de todos” (Marcos 9:35). Esas palabras seguramente los dejaron atónitos. El razonamiento de Jesús era totalmente contrario a los conceptos judíos sobre la grandeza. A continuación llamó a un niñito y, abrazándolo con ternura, recalcó la misma idea: “Verdaderamente les digo: A menos que ustedes se vuelvan y lleguen a ser como niñitos, de ninguna manera entrarán en el reino de los cielos. Por eso, cualquiera que se humille como este niñito, es el mayor en el reino de los cielos” (Mateo 18:3, 4).

¡Qué gran ejemplo de humildad! Imagínese la escena: un niñito rodeado de una serie de hombres adultos, de aspecto serio, que lo miran fijamente. ¡Qué inocente y confiado se le ve! No tiene malicia ni ningún sentimiento de rivalidad. Ahí está: sumiso, sin pretensiones. ¡De qué manera tan hermosa demuestra el pequeño la cualidad de la humildad!

La lección que Jesús enseñó es muy clara. Todos debemos cultivar la humildad de los niños si queremos heredar el Reino de Dios. Entre los miembros de la hermandad cristiana no hay lugar para el orgullo ni para el espíritu competitivo que promueve contiendas (Gálatas 5:26). Esas son precisamente las actitudes que impulsaron a Satanás a rebelarse contra Dios. ¡Con razón las odia Jehová! (Proverbios 8:13.)

Los cristianos verdaderos tratan de servir, no de ejercer poder. La verdadera humildad nos mueve a servir a los demás, por desagradable que sea la tarea o insignificante la persona. El servicio que se presta con humildad tiene muchas recompensas. Jesús dijo: “Cualquiera que reciba a uno de tales niñitos sobre la base de mi nombre, a mí me recibe; y cualquiera que me recibe a mí, no me recibe a mí solamente, sino también al que me envió” (Marcos 9:37). Si cultivamos un espíritu generoso y humilde como el de un niño, estaremos en unión con el Personaje más excelso del universo y con su Hijo (Juan 17:20, 21; 1 Pedro 5:5). Obtendremos, además, la felicidad que viene de dar (Hechos 20:35). Y sentiremos la satisfacción de contribuir a la paz y unidad que caracteriza al pueblo de Dios (Efesios 4:1-3).

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¿ que edad sele considera niño?

“De ocho años era Joaquín cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses y diez días en Jerusalén, e hizo lo malo ante los ojos de Jehová”

2ª Crónicas 36 : 9

Una persona era considerada un niño hasta los 12 años y, a partir de entonces, no era un adolescente, como hoy, sino un joven adulto, con las responsabilidades concernientes. Antes de los 12, un niño o una niña eran considerados incluso una categoría inferior, oficialmente sin derechos e incapaces de tomar decisiones. No tenían derecho a posesiones. Debían absoluto respeto al padre y a los hermanos mayores de 12 años. Se los consideraban posesión del padre, que podía incluso esclavizarlos (obviamente, había padres que los respetaban como personas y los amaban como hijos, y no los usaban como sirvientes, aunque los pequeños ayudaran en los quehaceres).

los niños saben ?  desechar lo malo y escoger lo bueno ?

“la edad de la responsabilidad” (la edad cuando saben la diferencia entre el bien y el mal) antes que pueden cometer el pecado y ser pecadores.

“Este no morirá por la maldad de su padre; de cierto vivirá. Su padre, por cuanto hizo agravio, despojó violentamente al hermano, e hizo en medio de su pueblo lo que no es bueno, he aquí que él morirá por su maldad. Y si dijereis: ¿Por qué el hijo no llevará el pecado de su padre? Porque el hijo hizo según el derecho y la justicia, guardó todos mis estatutos y los cumplió, de cierto vivirá.” Ezequiel 18:17-19

https://www.gospeltruth.net/Span/100textos.htm

https://www.gospeltruth.net/Span/100textos.htm

“Pero no mató a los hijos de ellos, según lo que está escrito en la ley, en el libro de Moisés, donde Jehová mandó diciendo: No morirán los padres por los hijos, ni los hijos por los padres; mas cada uno morirá por su pecado.” II Crónicas 25:4

 

“Y si dijereis: No es recto el camino del Señor; oíd ahora, casa de Israel: ¿No es recto mi camino? ¿no son vuestros caminos torcidos?…Si aún dijere la casa de Israel: No es recto el camino del Señor; ¿no son rectos mis caminos, casa de Israel? Ciertamente, vuestros caminos no son rectos. Por tanto, yo os juzgaré a cada uno según sus caminos.” Ezequiel 18:25, 29-30

“Lejos de ti el hacer tal, que hagas morir al justo con el impío, y que sea el justo tratado como el impío; nunca tal hagas. El Juez de toda la tierra, ¿no ha de hacer lo que es justo?” Génesis 18:25

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